La vacuna contra el dengue desarrollada por el Instituto Butantan, en Brasil, demostró ser eficaz para frenar la replicación del virus incluso en personas vacunadas que llegan a infectarse, los llamados casos de escape vacunal. El hallazgo surge de un estudio difundido por la Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de São Paulo (Fapesp).
Menor carga viral y menos riesgos
Según la investigación, publicada en la revista científica The Lancet Regional Health – Americas, el inmunizante no solo previene cuadros graves, sino que además reduce de manera significativa la carga viral en los pacientes infectados.
Este efecto es clave, ya que una menor presencia del virus en sangre está asociada a un menor riesgo de complicaciones clínicas y a una disminución de la transmisión del dengue a los mosquitos vectores.
“La vacunación puede tener un impacto importante en la circulación del virus y ayudar a minimizar nuevos brotes, aunque todavía se requieren más estudios para confirmarlo”, explicó Maurício Lacerda Nogueira, autor del trabajo.
Impacto sanitario y proyección regional
El estudio contó con la participación de Esper Kallás, director del Instituto Butantan, quien lideró los ensayos clínicos del inmunizante. Los resultados refuerzan el potencial de la vacuna como herramienta estratégica en regiones hiperendémicas, como Brasil, donde circulan múltiples linajes del virus.
Datos de la fase 3 de los ensayos clínicos —realizados con más de 16.000 voluntarios de 14 estados brasileños— mostraron una eficacia general del 74,7 %, un 91,6 % contra dengue grave y un 100 % de protección frente a hospitalizaciones.
Aprobación y uso futuro
La vacuna Butantan-DV fue aprobada por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) a fines de noviembre y está previsto que comience a aplicarse en el sistema público de salud en 2026, destinada a personas de 12 a 59 años.
El avance representa un paso relevante en la lucha contra una enfermedad que sigue siendo uno de los principales desafíos sanitarios en América Latina.