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Programa InfoSalud (Argentina)

Una investigadora brasileña integra el equipo que va a testear fármacos contra el nuevo coronavirus en Italia

Publicado em 19 março 2020

La bióloga Rafaela Rosa-Ribeiro es posgrado del Instituto Israelita de Enseñanza e Invesgiación Albert Einstein, donde estudia -con apoyo de FAPESP- vías de muerte celular inducidas por el virus zika en distintos tipos de célula. En 2019, inició un estadío de investigación en el Departamento de Enfermedades Infecciones y Neurociencia del Hospital San Rafael, ubicado en Milán (Italia). El proyecto es supervisado por Elisa Vicenzi, coordinadora del primer grupo italiano -y segundo en el mundo- que aisló el SARS-CoV, un virus que emergió en China en 2002, donde causó los primeros casos de SARS, el síndrome respiratorio agudo grave.

El SARS-CoV se ha extendido a unos 30 países, ha infectado a más de 8,000 personas y ha causado aproximadamente 800 muertes. Sin embargo, desde 2004, no se han reportado nuevos casos de SARS. Ahora, ante la aparición de un nuevo coronavirus, el SARS-CoV-2, que causa COVID-19, el grupo Vicenzi está comenzando estudios destinados a probar medicamentos que han demostrado el potencial en pruebas anteriores para combatir virus respiratorios. Otra línea de investigación tiene como objetivo comprender qué vías de señalización se activan en las células infectadas con SARS-CoV-2. Se realizarán experimentos con células humanas y también con murciélagos, animales considerados reservorios de varias especies de coronavirus y que no desarrollan síntomas de la infección.

En una entrevista concedida a Agência FAPESP por teléfono, Rosa-Ribeiro, que se encuentra en Milán, presentó un alcance de los proyectos que se llevarán a cabo en Italia durante las próximas semanas y contó cómo ha sido la experiencia de lidiar con la epidemia. Según el repositorio oficial del Departamento de Protección Civil de Italia, del 24 de febrero al 16 de marzo, se confirmaron 27,980 casos de COVID-19 y 2,158 muertes. En total, 12.876 personas fueron hospitalizadas y 1.851 necesitaron cuidados intensivos. Entre el 15 y el 16 de marzo, hubo 2,470 nuevos casos positivos.

Agência FAPESP – Ud. fue a Italia para desarrollar un proyecto sobre el virus Zika, pero ahora también está involucrada en estudios sobre el nuevo coronavirus. ¿Se llevarán a cabo los dos proyectos en paralelo?

Rafaela Rosa-Ribeiro - Sí, no podía dejar pasar la oportunidad. Nuestro grupo de investigación es pequeño. Somos cinco personas y los alumnos no pueden venir al hospital. Como posgrado, estoy apoyando todo lo que puedo. Terminé involucrándome en la idealización de algunos estudios sobre el nuevo coronavirus. Por supuesto, la investigación sobre el zika es mi prioridad, pero algunas instalaciones no están funcionando y luego tendrá que esperar a que pase todo esto para continuar con los experimentos. Italia está realmente estancada, es impresionante. Mientras tanto, aprovecharé la oportunidad para mapear tanta información como sea posible sobre el nuevo coronavirus.

Agência FAPESP - ¿Qué estudios se están iniciando sobre SARS-CoV-2?

Rosa-Ribeiro - Hay dos. En asociación con compañías farmacéuticas, vamos a probar algunos medicamentos contra el virus. En otro frente, evaluaremos in vitro cómo el virus infecta a macrófagos y monocitos, dos tipos de células del sistema inmune. Ya estamos aislando virus de diferentes pacientes para tener un stock en el laboratorio. Pronto comenzaremos a aislar células tanto de personas infectadas como de individuos sanos. Queremos ver qué respuesta se activa en estas células después de la infección. A medida que cambia la expresión génica, qué citocinas [proteínas que actúan como señales del sistema inmunitario] se liberan. La idea es mapear las vías de señalización de muerte celular desencadenadas por el virus. Mi proyecto Zika también se centra en las vías de señalización de muerte celular.

Agência FAPESP - ¿Por qué es importante estudiar las vías de señalización de muerte celular?

Rosa-Ribeiro – Para comprender el mecanismo de la enfermedad e identificar objetivos para posibles intervenciones. Cuando ocurre la muerte celular, se inhibe la replicación del virus. Necesitamos saber si la célula puede iniciar el proceso de muerte celular fácilmente o si el virus tiene mecanismos para inhibirla, como lo hace el virus del herpes, por ejemplo. Además, hay varios tipos diferentes de muerte celular. Algunos son "silenciosos", como es el caso de la apoptosis. Otros hacen que el contenido celular se filtre e induzca una fuerte reacción inflamatoria. Por un lado, esto es malo, ya que causa daño al tejido, pero por otro lado alerta al sistema inmunitario, que envía más células de defensa al sitio. Al comprender lo que sucede durante la infección con el nuevo coronavirus, podemos identificar importantes vías de señalización para ser moduladas por un medicamento, por ejemplo. Además, también estudiaremos qué sucede cuando el virus infecta las células murciélago. Estos animales son reservorios de varias especies de coronavirus, pero no desarrollan síntomas. Quizás esto se deba a que las vías de señalización activadas por virus en los murciélagos son diferentes. Es algo que queremos entender.

Agência FAPESP - ¿El estudio farmacológico será in vitro o in vivo? ¿Se realizarán ambos en paralelo?

Rosa-Ribeiro - Sí, lamentablemente todo tendrá que hacerse muy rápido. Todos los estudios serán in vitro, todavía no tenemos planes para utilizar modelos animales. Hay algunos medicamentos que han mostrado potencial para combatir virus respiratorios, incluida el causante del SARS. Mi supervisora participó en algunos de estos estudios en el pasado, pero cuando el SARS-CoV dejó de circular, las inversiones en investigación disminuyeron. Ahora tenemos que comenzar prácticamente desde cero.

Agência FAPESP - ¿Por qué Italia demoró en secuenciar los genomas virales de pacientes infectados?

Rosa-Ribeiro - Italia es un país aún más burocrático que Brasil. Aquí no está permitido usar muestras recolectadas para el diagnóstico en la investigación, incluso si el paciente lo autoriza. Primero, debe obtener la aprobación de un comité de ética. Las primeras muestras de Italia se concentraron en Roma, en una institución gubernamental responsable de hacer la contraprueba de los casos positivos. Les tomó mucho tiempo obtener autorización para hacer la secuenciación. Además, esta institución no tenía acceso a la tecnología que permite la secuenciación rápida, como se hizo en Brasil [lea más en: agencia.fapesp.br/32637]. Se secuenciaron por el método tradicional, que lleva más tiempo. Ahora hay unos cinco genomas secuenciados aquí en Italia.

Agência FAPESP - Y en base a estos genomas, ¿es posible llegar a alguna conclusión?

Rosa-Ribeiro: Si miramos todos los genomas secuenciados juntos, parece haber un grupo europeo, que reúne muestras de Italia, Alemania, Francia, los Países Bajos y también los dos de Brasil [de personas infectadas en Europa], otro grupo Chino y un tercero norteamericano. Pero estas son diferencias muy pequeñas, nada capaz de alterar la capacidad del virus para infectar células, por ejemplo. Ahora que hay transmisión comunitaria en Brasil, será necesario secuenciar más muestras para ver cómo será el perfil del país.

Agência FAPESP - ¿Es posible rastrear la historia de la epidemia en Italia?

Rosa-Ribeiro - No. El paciente cero, dentro de los primeros casos de transmisión comunitaria en el país, no fue identificado. Sabemos que el paciente primero buscó ayuda en un hospital e, incluso con síntomas, al principio no fue examinado y fue dado de alta. Esto se debe a que la guía de la OMS [Organización Mundial de la Salud] en ese momento era evaluar solo a aquellos que tenían antecedentes de viajar a un país en riesgo o de contacto con personas que estaban en esos países. Este paciente fue visto a principios de febrero en la ciudad de Codogno [a unos 60 kilómetros de Milán]. Cuando se identificó la transmisión comunitaria, no hubo bloqueo rápido en la región. Las actividades se detuvieron gradualmente. Primero, se aislaron 11 ciudades en la región de Lombardía, esto fue en el momento del Carnaval. El resto de la región norte mantuvo su rutina durante una semana y media. Se recomendó solo que las personas se mantuvieran a un metro de distancia y se quedaran en casa si tenían síntomas. Cuando se decidió aislar a toda la región norte, la situación ya era muy complicada. Al día siguiente, todo el país se aisló. La recomendación que podemos dar en base a esta experiencia es que, tan pronto como se identifique un brote de la enfermedad, se deben tomar medidas de inmediato para disminuir la circulación de personas. Cerrar escuelas, universidades, bares, restaurantes, cancelar espectáculos y eventos, evitar viajes y evitar el transporte público. Los síntomas serán leves para el 80% de las personas infectadas, pero las personas deben ser conscientes de que cuando se mueven por la ciudad ayudan a propagar el virus. Si muchas personas se infectan en un corto período de tiempo, la posibilidad de que surjan muchos casos graves al mismo tiempo aumenta y el sistema de salud no dará abasto. Lavarse las manos y restringir el movimiento de personas son las únicas medidas efectivas.

Agência FAPESP - ¿Cuál es la situación actual en los hospitales italianos?

Rosa-Ribeiro - Aquí en el Hospital San Rafael obtuvieron donaciones para hacer un ala nueva, medio prefabricada, para albergar pacientes con COVID-19. Pero el sistema de salud en general está sobrecargado, especialmente en la región norte. La tasa de mortalidad en el país es del 7,3%, ya que solo los casos graves llegan a los hospitales. Los profesionales de la salud tienen que elegir a quién tratar, ya que no hay suficientes respiradores y UTI [Unidades de Terapia Intensiva] para todos.

Agência FAPESP - ¿Hay alguna expectativa sobre cuánto tiempo debería persistir el aislamiento?

Rosa-Ribeiro - Cuando cerraron toda la región norte, hablaron de un mes y han pasado dos semanas. Pero hay muchos médicos infectados y faltan equipos para atender a los pacientes con COVID-19, así como a los accidentados y los portadores de otras enfermedades. Incluso los residentes, que fueron despedidos inicialmente para evitar la contaminación, fueron reclutados. Hoy se sabe que el proceso de intubación de pacientes gravemente enfermos hace que muchos aerosoles que contienen el virus se propaguen por todo el hospital. Estábamos aprendiendo a medida que todo fue aconteciendo.

Agência FAPESP - ¿Cuál es el protocolo hoy?

Rosa-Ribeiro - Ahora los pacientes infectados se encuentran en un área aislada y todos los que tratan con ellos parecen astronautas. Deben quitarse la ropa protectora antes de circular por otras áreas del hospital. Todos llevan una máscara, incluso secretarias, porteros y también las personas en las calles. Los laboratorios trabajan con solo el 10% de la fuerza laboral. Hoy las pruebas solo se aplican a personas con síntomas graves para confirmar el diagnóstico antes de la admisión. Quienes tienen síntomas leves son orientados a quedarse en casa. Puede recibir la visita del médico de familia –un servicio ofrecido por el sistema público de salud- o recibir orientación sobre cúal remedio tomar para disminuir los síntomas.

Agencia FAPESP - ¿Ya se habla sobre qué se hará luego que pase el pico de la epidemia?

Rosa-Ribeiro – Por ahora la preocupación es apagar el incendio, pero sabemos que el estrago va a ser grande. En Brasil hay una diferencia de clase social exorbitante y las personas con menos condiciones muchas veces no pueden cesar de trabajar. Quien pueda quedarse en casa, debe quedarse. Hace dos semanas que no veo a mis amigos y no tengo familia aquí. En la primera semana de aislamiento pasé cinco días ver persona alguna. Es una circunstancia muy pesada.

Agencia FAPESP ( Brasil )