El Enigma de la Longevidad: ¿Qué Nos Enseña Brasil sobre el Secreto de Vivir Más de 110 Años?
La fascinación por la longevidad extrema ha llevado a investigadores a descubrir patrones sorprendentes en Brasil, un país con una rica diversidad genética que desafía las teorías tradicionales sobre el envejecimiento.
El Estudio que Revela Claves de la Longevidad
Un equipo de científicos liderado por la genetista Mayana Zatz, del Centro de Investigación del Genoma Humano y Células Madre de la Universidad de São Paulo, ha presentado un estudio revelador en la revista Genomic Psychiatry. Este artículo recopila investigaciones recientes sobre más de 160 centenarios brasileños, incluyendo a 20 supercentenarios, aquellos que han superado los 110 años de vida.
Rompiendo Barreras Genéticas
Según los investigadores, la limitante en el estudio de la longevidad ha sido la escasez de diversidad genética en las bases de datos existentes. “Los supercentenarios mestizos de Brasil pueden tener variantes protectoras únicas, invisibles en poblaciones más homogéneas”, señala Mateus Vidigal de Castro, primer autor del estudio.
Brasil se distingue por su extraordinaria diversidad genética, resultado de su historia llena de colonización y migraciones. Investigaciones previas indicaron que, en un grupo de más de mil personas mayores de 60 años, se encontraron más de dos millones de variantes genéticas no registradas en bases de datos internacionales. Nuevos descubrimientos elevan esa cifra a más de ocho millones de variantes de gran relevancia.
Historias de Vida que Inspiran
Esta investigación está en marcha y abarca a una cohorte sin precedentes: centenarios y supercentenarios con diversos antecedentes culturales y sociales. Entre ellos se encontraba la hermana Inah, reconocida como la persona más longeva del mundo hasta su fallecimiento en 2025, a los 116 años. Además, se incluyen los dos hombres más mayores, quienes tienen 113 y 112 años, respectivamente.
Un aspecto notable es que muchos de estos supercentenarios aún son independientes y mantienen agudeza mental, a pesar de haber vivido en áreas con acceso limitado a atención médica. Este contexto enfatiza la importancia de investigar mecanismos biológicos de resistencia que no dependen solo de tratamientos médicos.
Familias que Desafían el Tiempo
Un caso sorprendente es el de una mujer de 110 años con sobrinas de 100, 104 y 106 años, formando una de las familias más longevas de Brasil. Esta historia respalda estudios anteriores que sugieren que los hermanos de centenarios tienen mayor probabilidad de alcanzar edades avanzadas.
Mateus Vidigal de Castro destaca que «investigar estos raros grupos familiares ofrece una ventana única a la herencia poligénica de la resiliencia».
Más que un Simple Envejecimiento
El estudio también aborda la biología detrás de los supercentenarios. Su sistema inmunológico conserva funciones de individuos mucho más jóvenes. Los mecanismos que eliminan proteínas dañadas continúan activos, y algunos tipos de células inmunes presentan adaptaciones inusuales.
Investigaciones previas identificaron variantes raras en genes esenciales para la respuesta inmune en una supercentenaria de 116 años. Esto sugiere que el envejecimiento extremo no necesariamente implica deterioro general, sino una adaptación biológica diferente.
Resiliencia en Tiempos de Crisis
La pandemia de COVID-19 demostró de forma inesperada esta resiliencia. Tres supercentenarios brasileños sobrevivieron al virus en 2020, desarrollando respuestas inmunológicas robustas. Esto genera interrogantes acerca de cómo personas mayores de 110 años pueden enfrentar enfermedades que afectan gravemente a la población.
Un Futuro Prometedor en la Investigación
Brasil destaca globalmente, al ser hogar de tres de los diez hombres supercentenarios más longevos del planeta, incluyendo al hombre vivo más anciano, nacido en 1912. Notablemente, la longevidad extrema es menos común en hombres que en mujeres, aunque las mujeres brasileñas se posicionan entre las más longevas a nivel mundial.
El camino hacia nuevas perspectivas
El equipo de investigadores planea seguir explorando este singular grupo a través de estudios genómicos y celulares, buscando descubriendo mecanismos protectores inexplorados. Mayana Zatz enfatiza la necesidad de que las investigaciones sobre longevidad incluyan poblaciones diversas y mestizas como las de Brasil, lo cual podría cambiar nuestra comprensión sobre la vejez y la calidad de vida en la edad avanzada.