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SciDev.Net (América Latina e o Caribe)

Restricciones a movilidad en Brasil no frenan transmisión de SARS-CoV-2

Publicado em 31 julho 2020

Por Washington Castilhos

A pesar de que Brasil redujo los movimientos de la población y disminuyó 90 por ciento los viajes aéreos desde marzo, como medida para contener la propagación del nuevo coronavirus, el SARS-CoV2 se extendió desde grandes centros urbanos a otras regiones del país, según un estudio publicado en Science.

Si bien esta limitación en la movilidad redujo a la mitad la tasa de contagio (que en epidemiología se conoce como R), igualmente no bajó a un R menor de entre 1, lo ideal, según los expertos.

“Hasta que se redujera la movilidad, el 16 de marzo, Brasil atravesaba un período de celebración (carnaval) y reuniones que probablemente propagó los primeros casos”, explicó a SciDev.Net Ester Sabino, del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad de São Paulo (IMT-USP) e integrante del equipo de coordinadores de la investigación financiada por la Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de São Paulo (FAPESP).

Además, “a pesar de la reducción masiva en la cantidad de vuelos nacionales, los de mayor distancia se vieron menos afectados y perdieron menos pasajeros, lo que significa que las personas viajaban menos pero más lejos”, dijo a SciDev.Net Darlan S. Candido, de la Universidad de Oxford y principal autor del estudio.

Los expertos señalan que entre fines de febrero y principios de marzo, en Brasil hubo al menos 102 introducciones del virus desde otros países, pertenecientes a 18 cepas, pero solo tres de ellas —provenientes de Europa— crearon una cadena de transmisión.

Los tipos 1 y 2 se introdujeron al sureste del país y el tipo 3 en el estado de Ceará (región noreste), antes de la adopción de medidas de aislamiento social y bloqueo.

Desde su introducción, las tres cepas causaron más de 2,5 millones de casos de COVID-19 y más de 90.000 muertes (hasta el 31 de julio).

El estudio trazó la trayectoria de la epidemia en el país basándose en la secuenciación de 427 aislamientos virales de pacientes brasileños, recolectados en 85 ciudades en 18 estados.

En relación con la movilidad de las personas dentro del país, los investigadores hallaron, por ejemplo, que en la región amazónica, donde la epidemia se ha expandido rápidamente, 37 por ciento de 19 muestras analizadas eran de tipo 1 y el 32 por ciento de ellas de tipo 2, ambas del sureste.

El impacto de la exportación de los dos tipos de virus prevalentes en São Paulo y Rio de Janeiro a la región amazónica significó que, en junio, la región norte se convirtió en el epicentro de la epidemia en Brasil, y la letalidad de la enfermedad allí llegó a 43 por cada 100.000 habitantes, superando a la del país (20,6 por 100.000).

“Estos hallazgos enfatizan el papel de la movilidad entre los estados como un factor clave en la propagación interregional del virus, con concentraciones urbanas altamente pobladas y bien conectadas en la región sureste que actúan como las principales fuentes de exportación del virus en el país”, enfatizaron los científicos en el artículo.

En general, según los autores, las llamadas “intervenciones no farmacológicas” (NPI) —como cierre de escuelas, comercio y fronteras— al principios tuvieron un impacto en la reducción del R, pues el R para Rio de Janeiro y São Paulo pasó de más de 3 antes de las NPI —lo que significa que, en promedio, cada persona infectada transmitió el virus a más de tres personas— a fluctuar entre 1 y 1.6.

Sin embargo, como las NPI no fueron suficientes para disminuir la R a menos de 1, el momento actual de flexibilización del aislamiento social y reapertura de comercios preocupa a los expertos.

“El nivel actual de esfuerzo para contener la propagación del virus es insuficiente, porque la movilidad aún está por encima de lo necesario. Si la movilidad no está limitada, los lugares que no tuvieron brotes lo tendrán”

Paulo Nadanovsky, Escuela Nacional de Salud Pública (ENSP / Fiocruz), Brasil

Para el epidemiólogo Paulo Nadanovsky, de la Escuela Nacional de Salud Pública (ENSP / Fiocruz), la relevancia del estudio es el enfoque en la movilidad. “Todavía se cree que el tamaño geográfico y de la población son factores centrales para explicar la evolución de la epidemia, cuando en realidad el problema central es la movilidad”, dijo Nadanovsky.

“El nivel actual de esfuerzo para contener la propagación del virus es insuficiente, porque la movilidad aún está por encima de lo necesario. Si la movilidad no está limitada, los lugares que no tuvieron brotes lo tendrán”, concluyó.

En el artículo, los investigadores recomiendan urgentemente expandir el diagnóstico y la vigilancia epidemiológica, potenciar el seguimiento de los contactos infectados, fortalecer el sistema de salud y la adhesión de la población a la distancia social y el uso de máscaras.

En un estudio anterior, también respaldado por FAPESP, los mismos investigadores hallaron que Italia fue el origen de los primeros viajeros que llevaron el nuevo coronavirus a Brasil, a fin de febrero y principios de marzo.

Como el principal destino de estos pasajeros italianos era São Paulo, ese estado registró los primeros casos de la enfermedad en Brasil y los viajeros llevaron también el virus a Rio de Janeiro, Porto Alegre, Salvador, entre otras.
 
Enlace al estudio en Science
 
La investigación fue financiada por FAPESP, que es uno de los donantes de SciDev.Net

De un vistazo

  • Movilidad dentro de Brasil es un factor para la propagación del nuevo coronavirus
  • Viajes de larga distancia dentro del país fueron clave para la propagación del virus
  • La reapertura de la movilidad preocupa a expertos que abogan por más vigilancia epidemiológica
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