Notícia

Sección de Astrofísica de la Liada (Argentina)

Muerte prematura de una estrella

Publicado em 03 novembro 2017

Por astrofisicaliada

Fuente: FAPESP.

Un grupo de astrónomos brasileños ha observado una pareja de objetos celestes que no se ven a menudo en la Vía Láctea: una enana blanca de masa muy baja y una enana marrón. Una enana blanca es el punto final en la evolución de una estrella de masa intermedia o baja, entre 0.5 y 0.8 veces la masa de nuestro Sol. Una enana marrón es un objeto subestelar con masa intermedia entre la de una estrella y un planeta.

Al analizar el sistema binario de cerca, los investigadores descubrieron algo todavía más inusual: la existencia de la enana blanca fue finalizada prematuramente por su compañera, la enana marrón, que causó su muerte prematura por “malnutrición” o pérdida de materia.

La enana blanca fue en el pasado una estrella normal. Siendo mucho más masiva que su compañera, evolucionó con mayor rapidez, creando un núcleo de helio mientras quemaba hidrógeno. Dado el ritmo rápido al que consumió el hidrógeno en la capa que rodeaba el núcleo de helio, empezó a convertirse en una gigante roja y su radio podría haber superado los 150 millones de kilómetros (la distancia de la Tierra al Sol). Con esta enorme cantidad de energía, empezó a interactuar gravitatoriamente y a transferir materia a su compañera. El segundo objeto fue atraído y engullido por la atmósfera del primero. Durante este proceso, el segundo objeto empezó a frenar en su órbita por la colisión y fricción con la atmósfera, aportando energía cinética a esta envoltura.

Cuando la energía cinética transferida de la enana marrón a la atmósfera de la enana blanca superó la fuerza gravitatoria que la mantenía anclada al núcleo, se produjo una enorme explosión de materia del sistema, despojando de envoltura a la enana blanca y dejando expuesto su núcleo de helio. Como la materia expulsada constituía una proporción muy grande de la masa de la enana blanca, fue declarada prematuramente difunta. Ya no era capaz de quemar más helio y generar su propia luz. Como resultado, se convirtió en una enana blanca. Mientras, la enana marrón posiblemente adquirió algo de masa de la enana blanca, pero no la suficiente como para convertirse en una estrella nueva.