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El Espectador (Colômbia)

"Los días extremos de hoy serán el clima normal del mañana"

Publicado em 22 agosto 2012

Por Sergio Silva Numa*

Las 68.250 muertes que han causado los desastres naturales en Suramérica en las últimas tres décadas, junto a los récords en sequías e inundaciones, motivaron a la comunidad científica del continente a reunirse para analizar las consecuencias del cambio climático y las maneras de mitigar sus efectos.

Para esto, el 16 y 17 de agosto, después de dos años de trabajo, presentaron en São Paulo el Informe Especial sobre la Gestión de Riesgos de Eventos Extremos y Desastres en América Latina y el Caribe (SREX).

En su realización, encabezada por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), participaron 220 científicos que evaluaron las implicaciones de no tener sistemas de alerta temprana en la región, además de dar una serie de lineamientos sobre cómo se debe actuar frente al aumento de eventos climáticos extremos.

Según los expertos, aunque el futuro está lleno de incertidumbres, ya es un hecho que habrá drásticas transformaciones climáticas.

“Los días extremos de hoy serán el clima normal del mañana. Posiblemente superen lo que nos hemos imaginado, desafiando nuestra capacidad de manejar los cambios de una manera sin precedentes”, dice en uno de sus apartes el informe.

Y hallar la manera de enfrentar las implicaciones, entre las que se destacan impactos en infraestructura, escasez de agua, dificultades en el campo agrícola, inseguridad alimentaria y problemas en el campo de la salud, fue uno de los propósitos del IPCC.

Para esto se deben mejorar las principales falencias de los gobiernos latinoamericanos: la falta de políticas de prevención y la ineficacia de las alertas de riesgo, dirigidas a disminuir la vulnerabilidad y exposición de la población, aspecto que resulta preocupante en algunas partes de la región.

Centroamérica y el Caribe son los sectores más vulnerables. “La poca altura sobre el nivel de mar que caracteriza a los pequeños estados isleños los hace más propensos a las inundaciones”, asegura el informe.

En México, por ejemplo, la exposición de las personas en lugares costeros aumentó en 150% desde 1960, lo que, según los científicos, incrementa el riesgo.

Sebastián Vicuña, experto de la Pontificia Universidad Católica de Chile y participante del encuentro, asegura que “otro de los factores que incrementan el riesgo en la región, es la gran dependencia que tiene América Latina de la agricultura. Eso hace que estamos más expuestos a desastres”.

“En general el continente está muy mal preparado para afrontar los riesgos futuros. Los países de América Central son los que peor están, mientras que Argentina y el sur de Brasil son los mejor preparados. Los países andinos como Colombia, Perú y Ecuador, hasta ahora están avanzando en sus políticas de prevención”, afirmó a El Espectador José Marengo, organizador del encuentro.

Pero más allá de las soluciones planteadas para afrontar los eventos extremos del cambio climático, entre las que se encuentran alianzas entre países, generación de proyectos a largo plazo, apoyo a experimentación y aprovechamiento de las herramientas tecnológicas, hay un problema que aún no se ha logrado remediar: la comunicación.

“De nada sirve reunirnos siempre los mismos a hablar sobre estos temas. Tenemos que salir de acá y exponer nuestras ideas en otros espacios y a otras personas. Hay que llevar esto a los políticos, a los empresarios, a los tomadores de decisiones”, aseguró uno de los participantes del encuentro.

Muchos de los científicos coinciden en que el problema está en la falta de información de las comunidades y de los gobiernos y en la forma en que se están comunicando los hallazgos.

“La gente no sabe todavía qué es el cambio climático y cuáles son sus consecuencias. Y ahí, en ese proceso de comunicación, es donde el papel de los periodistas es clave. Tienen que estar entrenados para que divulguen la información de una mejor manera. Muchos de ellos no están bien preparados”, concluyó Vicente Barros, representante argentino del IPCC.

  

*Invitación de la Alianza Clima y Desarrollo (CDKN)