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Programa InfoSalud (Argentina)

La única salida para la pandemia está en la ciencia, dicen los investigadores

Publicado em 24 abril 2020

La pandemia de Covid-19 está exigiendo que la ciencia brasileña movilice su arsenal de conocimiento y de recursos en la búsqueda de soluciones para un desafío, hasta ahora, inédite. Y las respuestas han sido positivas, de acuerdo a los investigadores que participaron del webinar Ciencia, Salud y Políticas Públicas en Brasil: ¿cuáles son las iniciativas necesarias a futuro?, promovido por la Fundación Fernando Henrique Cardoso este jueves, 23 de abril. El debate tuvo como mediador al Superintendente de la Fundación FHC, Sergio Fausto.

"Hoy tenemos un grupo de científicos capaces de dar respuestas rápidas a los desafíos de la pandemia", afirmó Luiz Eugênio Mello, profesor de la Escuela Paulista de Medicina de la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp), director de Investigación y Desarrollo del Instituto D'Or de Investigación y Docencia y que el lunes 27 asume la Dirección Científica de FAPESP. "El apoyo de FAPESP a la estructuración de redes de investigación para combatir los arbovirus como zika, chikunguña y dengue, por ejemplo, permitió a los investigadores de São Paulo secuenciar el virus SARS-CoV-2 en un tiempo récord de 48 horas".

“Fiocruz trabaja día y noche produciendo tests. Y esa es nuestra fortaleza ", dijo Margareth Dalcolmo, investigadora de la Fundación Oswaldo Cruz y miembro del grupo de expertos del Ministerio de Salud para la pandemia causada por el nuevo coronavirus.

“La ciencia brasileña ha crecido en los últimos años y con destaque. Con COVID-19 la reacción fue excelente, desde la secuenciación genética del virus hasta las pruebas serológicas y el desarrollo de vacunas ”, dijo Jorge Kalil, profesor titular de Inmunología Clínica y Alergia en la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo y director del Laboratorio de Inmunología del Instituto del Corazón.

Sin embargo, destacaron que desarrollar esta competencia brasileña para la investigación no ha sido un proceso fácil. "Nuestra capacidad de producción y adaptación proviene de la adversidad", destacó Dalcolmo. La falta de apoyo ha reducido la capacidad del país para "retener recursos humanos calificados", agregó Kalil. “Brasil venía mejorando en la contribución de recursos a C&T e I&D, habiendo alcanzado el orden del 2% del Producto Interno Bruto (PIB). Pero, por razones económicas y por la disponibilidad de recursos, este porcentaje ha disminuido, ahora está cerca del 1%, mientras que en Estados Unidos, Europa, Japón y China este porcentaje alcanza hasta el 5% del PIB ”, reflexionó Mello.

A la falta de recursos se suman los excesos burocráticos. "La burocracia dificulta y retrasa las pruebas clínicas", dice Dalcolmo, citando el ejemplo de la dificultad en la importación de reactivos. Kalil agregó a la lista de problemas la discontinuidad del financiamiento. Dio el ejemplo de los Institutos Nacionales de Ciencia y Tecnología (INCT), que, según él, han estado sin fondos durante años. "Aquí en São Paulo recurrimos a FAPESP, lo que nos mantiene vivos, pero a nivel nacional es complicado".

La promoción es un instrumento estratégico para el desarrollo de la ciencia y para la solución de problemas que surgieron con la pandemia. Mello cita el ejemplo de las empresas Magnamed y Timpel, que, con el apoyo del Programa de Investigación Innovadora en Pequeñas Empresas (PIPE) de FAPESP, desarrollaron tecnología que está al servicio del tratamiento de COVID-19. Los ventiladores pulmonares de Magnamed, adquiridos por el Ministerio de Salud, equiparán hospitales de la red pública, y los tomógrafos de impedancia eléctrica de Timpel ya se están utilizando en pacientes con COVID-19 en España e Italia.

A las inversiones públicas en C&T e I + D, sería necesario agregar más esfuerzos de las empresas. “Brasil compra máscaras de China. Es increíble que nuestra industria textil no califique para producir ese insumo más simple ”, dice Dalcolmo. “Brasil tampoco produce principios activos para enfermedades endémicas, a pesar de tener una fuerte industria farmacéutica. No hay una visión sanitarista en la industria farmacéutica. Somos dependiente de China y principalmente de India ".

La adhesión de las empresas se debería alentar más. “Estados Unidos tiene una legislación que fomenta aportes privados con la deducción del impuesto a la renta. Aquí, este estímulo es pequeño”, enfatizó Mello.

Otro gran desafío es el de la educación. “Esta pandemia mostró cruelmente el fracaso estructural de la educación. Las horribles escenas que hemos visto podrían evitarse si las personas no estuvieran impregnadas de tonterías. Sin educación, no hay forma de formular el pensamiento científico y el espacio está abierto para propuestas erróneas”, dice Dalcolmo.

“Brasil tiene deficiencias estructurales en educación. Hay iniciativas en curso, pero el porcentaje de personas alfabetizadas, el 92% de la población, es igual al porcentaje de alfabetización en los Estados Unidos en 1910”, dice Mello. Esta situación se refleja en el ranking del Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA), que coloca a los estudiantes brasileños entre los últimos en términos de calificación para la ciencia.

Todos coinciden en que la única forma de salir de la pandemia es en la ciencia. “Pero la ciencia obedece los protocolos que deben seguirse, la solución no aparece de la noche a la mañana. La sociedad ya reconoce que la ciencia es importante. Los funcionarios gubernamentales deben saber que esto requiere una inversión a largo plazo y que se trata de una cuestión de seguridad nacional. La ciencia es fundamental para la soberanía”, subrayó Mello.

Agencia FAPESP ( Brasil )

Traducción Programa INFOCIENCIA