El tema fue debatido por Martín Ravallion, de la Georgetown University, y Marcelo Medeiros, profesor visitante en la Columbia University, durante la 13a. Conferencia FAPESP 60 Años
La pobreza y la extrema pobreza alcanzaron en 2020, en América Latina, niveles nunca observados, con agravamiento de la desigualdad. Brasil continúa siendo uno de los países con mayor desigualdad social de ingresos, ocupando la segunda peor posición entre los países que componen en G20. Esos informes fueron presentados por Ronaldo Aloise Pilli, vicepresidente del Consejo Superio de FAPESP, durante la apertura de la 13a. Conferencia FAPESP 60 Años, que trató el tema "Pobreza y Desigualdad".
Pilli cerró su disertación con las preguntas: "¿Será posible reducir esa desigualdad en un plazo razonable? ¿Cómo?
Para reflexionar sobre el tema, el evento reunió a dos destacados expertos: Martin Ravallion, quien ocupa la Cátedra Edmond D. Villani de Economía en la Universidad de Georgetown, en Estados Unidos, y, entre otros cargos , fue director del departamento de investigación del Banco Mundial ; y Marcelo Medeiros, actualmente profesor visitante de la Universidad de Columbia, anteriormente vinculado al Instituto de Investigación Económica Aplicada (IPEA) y al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). La moderadora fue Marta Arretche, miembro de la Coordinación Adjunta de Ciencias Humanas y Sociales de la FAPESP.
Ravallion se centró en el tema de la pobreza y la desigualdad en China, recordando que el espectacular crecimiento económico desencadenado por las reformas impulsadas por Deng Xiaoping en 1979 supuso una importante reducción de la pobreza, pero también un fuerte aumento de las desigualdades en el país.
Basado en el estudio ¿ Descarnar la aceituna? Sobre la polarización de ingresos en China, que produjo a fines de 2021, en asociación con Shaohua Chen, Ravallion abordó la polarización de ingresos causada por el modelo chino. Y la política puesta en marcha por el actual presidente Xi Jinping para reducir los extremos de la pirámide social y fortalecer el centro.
Según el investigador, un fuerte factor de desigualdad y polarización es la brecha entre la zona urbano y la rural. Y, dentro del área urbana, entre las ciudades costeras y las del interior. “Los tres períodos en los que la desigualdad ha disminuido desde 1980 coinciden con importantes reformas en la zona rural”, dijo. Estas reformas alentaron la producción individual, redujeron impuestos y protegieron los precios de productos agrícolas como el arroz y el trigo.
Posteriormente, Medeiros se centró en Brasil, enfatizando que reducir la pobreza no necesariamente reduce la desigualdad. “Para pensar en la pobreza, hay que mirar la base de la pirámide. Para pensar en la desigualdad, debe mirarse hacia la punta”, afirmó.
El investigador recordó que la extrema desigualdad de la sociedad brasileña es el fruto de un gran conjunto de factores. Y no puede corregirse con un pequeño conjunto de medidas. Por eso, enfatizó Medeiros, “no debe haber una política para reducir la desigualdad. Pero toda política debe tener en cuenta la desigualdad. Toda política tiene un efecto sobre la desigualdad”.
Esto exige una nueva forma de pensar. E incluso otro vocabulario. “Debemos dejar de hablar de crecimiento agregado. Y pensar que lo que crece no es el país como un todo. En una sociedad de propiedad privada, quienes crecen son los individuos. Es posible tener crecimiento solo para los más ricos, y que la economía crezca mucho, y crecimiento solo para los más pobres, también con crecimiento económico. Pero son crecimientos completamente diferentes, que involucran políticas completamente diferentes”, argumentó Medeiros.
El investigador resaltó que no hay una política adecuada. Cada una es una inversión. Y al diseñar una política, se deben considerar el tiempo de implementación, los costos, los beneficios y los riesgos. Los detalles también importan mucho. “Pequeñas diferencias de diseño pueden conducir a grandes diferencias en los resultados”, dijo. Ejemplificó: “En el caso brasileño, es fácil entender que un programa como Auxílio Brasil, que es el sucesor y tiene un diseño similar al de Bolsa Família, está dando resultados muy diferentes”.
La 13a. Conferencia FAPESP 60 Años puede verse íntegra en:www.youtube.com/watch?v=WK70Pfe5dyU.
Loa episodios anteriores de la serie pueden encontrarse en la dirección: 60anos.fapesp.br/conferencias.
José Tadeu Arantes.
Traducción Programa INFOSALUD