Investigadores del Universidade de São Paulo (USP) publicaron un estudio que destaca el papel de la diversidad genética brasileña en la longevidad extrema. El trabajo, publicado en la revista Genomic Psychiatry, sigue a más de 160 centenarios, incluidos 20 supercentenarios con una edad validada superior a 110 años. Los individuos Esses tienen mecanismos biológicos que les permiten sobrevivir a infecciones graves y mantener una alta funcionalidad incluso en edades avanzadas.
La investigación señala que la mezcla poblacional del país genera variantes genéticas raras, ausentes en poblaciones más homogéneas. Las variantes Essas contribuyen a respuestas inmunes sólidas y al mantenimiento de sistemas celulares eficientes.
Tres supercentenarios de la cohorte sobrevivieron a la infección Covid-19 en 2020, antes de que estuvieran disponibles las vacunas. Eles desarrolló altos niveles de anticuerpos neutralizantes y proteínas relacionadas con la inmunidad innata.
Los supercentenarios mantienen sistemas celulares de mantenimiento, como la autofagia y los proteosomas, en niveles comparables a los de personas mucho más jóvenes. La capacidad de Essa previene la acumulación de proteínas dañadas, asociadas a enfermedades degenerativas.
El estudio observa la presencia de células T CD4+ con función “asesina”, que son raras en personas mayores. Las células Essas actúan de forma adaptada para combatir patógenos y posiblemente células anormales.
La diversidad genética como factor clave
Brasil tiene más de 8 millones de variantes genómicas no descritas en bases de datos internacionales. Muitas de ellos surgen de la mezcla de ascendencia africana, europea, indígena y asiática.
Los investigadores destacan que las poblaciones mixtas revelan combinaciones protectoras invisibles en grupos homogéneos. La inclusión de brasileños en estudios globales puede acelerar los avances en la comprensión del envejecimiento saludable.
Familias con múltiples longevos
Una familia brasileña incluye una mujer de 110 años y tres sobrinas de 100, 104 y 106 años. La concentración de Essa refuerza que los familiares de centenarios tienen entre 5 y 17 veces más probabilidades de alcanzar edades avanzadas.
Estos casos ilustran la herencia poligénica de la resiliencia. El estudio sugiere que los factores genéticos interactúan con el medio ambiente para promover una longevidad extrema.
Participantes de diferentes regiones.
La cohorte incluye personas de diversas regiones del país, con diversos orígenes sociales y culturales. Muitos vivía en áreas con acceso limitado a la medicina moderna, lo que resalta la resiliencia biológica independiente de intervenciones externas.
Los supercentenarios permanecen lúcidos e independientes en las actividades diarias. Un ejemplo incluye a una sobrina de 106 años que fue campeona de natación a los 100 años.
Brasil en el ranking mundial
El país alberga a tres de los 10 varones supercentenarios validados más longevos del mundo. El hombre vivo de mayor edad nació el 5 de octubre de 1912 y tiene 113 años.
Entre las mujeres, las supercentenarias brasileñas se encuentran entre las 15 más longevas del mundo, superando en proporción a naciones como la Estados Unidos.
Importancia para futuras investigaciones.
El estudio aboga por una mayor inclusión de las poblaciones mestizas en los consorcios internacionales de longevidad. El enfoque Essa puede identificar variantes protectoras e inspirar intervenciones para modular la genética.
La investigación continúa con la secuenciación del genoma completo y análisis funcionales. Los resultados preliminares indican que la longevidad extrema implica una adaptación inmune y un mantenimiento celular preservado.