¿Qué es el ejercicio de resistencia?
Se conoce como ejercicio de resistencia como aquel que busca mantener un esfuerzo durante el mayor tiempo posible. Este tipo de ejercicio implica la contracción de músculos específicos contra una resistencia externa y se considera muy beneficioso para la salud.
Algunos de los beneficios del entrenamiento de resistencia son:
Ayuda a aumentar la masa muscular, la fuerza y la densidad ósea.
Ayuda a prevenir la sarcopenia
Ayuda a mantener sanos el corazón, los pulmones y el sistema circulatorio
Mejora el equilibrio y la postura
Ayuda a prevenir las caídas
Y ahora también se sabe que este tipo de ejercicio puede ayudar a prevenir el Alzheimer y la demencia.
Caminar con rapidez, correr, bailar, andar en bicicleta o subir escaleras son ejemplos de ejercicios de resistencia.
¿Cuál es el mejor ejercicio para el Alzheimer?
Para observar los efectos neuroprotectores del ejercicio de resistencia, investigadores realizaron experimentos con ratones transgénicos con una mutación responsable de la acumulación de placas de beta-amiloide (una proteína relacionada con el desarrollo de Alzheimer) en el cerebro, detalla el sitio especializado Medical Xpress.
Durante el estudio, los ratones recibieron un entrenamiento para subir una escalera de 110 cm con una pendiente de 80° y 2 cm entre peldaños. Adicionalmente, fueron sujetadas a sus colas, cargas equivalentes al 75%, 90% y 100% de su peso corporal.
Luego de cuatro semanas de entrenamiento, se tomaron muestras de sangre de los ratones para medir los niveles plasmáticos de corticosterona (la hormona en ratones equivalente al cortisol en humanos). El aumento en los niveles de esta hormona en respuesta al estrés se relaciona con mayor riesgo de Alzheimer.
Luego de evaluar las muestras de sangre, los investigadores hallaron que, los niveles de la hormona en los ratones entrenados con ejercicio de resistencia, fueron normales o iguales a los encontrados en el grupo de control con animales sin la mutación.
Asimismo, el análisis del tejido cerebral del grupo de ratones de entrenamiento de resistencia, mostró una disminución en la formación de placas de beta-amiloide.
Según Henrique Correia Campos, primer autor del artículo: “Esto confirma que la actividad física puede revertir las alteraciones neuropatológicas que causan los síntomas clínicos de la enfermedad”.
“El ejercicio de fuerza está demostrando cada vez más una estrategia eficaz para evitar la aparición de los síntomas de la enfermedad de Alzheimer esporádico (no causada directamente por una única mutación genética heredada), que es multifactorial y puede estar asociada con el envejecimiento, o para retrasar su aparición en la enfermedad de Alzheimer familiar . La principal razón posible de esta efectividad es la acción antiinflamatoria del ejercicio de fuerza”, dijo Beatriz Monteiro Longo, última autora del artículo y profesora de neurofisiología de la UNIFESP.
Síntomas de Alzheimer
Ahora bien, los síntomas de Alzheimer varían según cada persona, pero el portal especializado Alzheimer.gov (de los Departamentos de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos y los Institutos Nacionales de Salud) indican que los síntomas de Alzheimer pueden incluir:
Dificultad para encontrar o para expresar palabras
Problemas espaciales y de visión
Deterioro en el razonamiento o criterio
Demorarse más para poder finalizar las tareas diarias
Repetir preguntas
Tener problemas para manejar dinero y pagar facturas
Deambular y perderse
Perder o extraviar cosas en lugares inusuales
Mostrar cambios en el estado de ánimo o en la personalidad
Tener más ansiedad o ser más agresivo