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Programa InfoSalud (Argentina)

Encontraron potenciales miomarcadores de una forma agresiva de cáncer infantil

Publicado em 30 outubro 2020

Por André Julião, da Agência FAPESP

Investigadores de la USP descubren proteínas y microARNs asociadas a tumor cerebral que ataca a niños y adolescentes y que normalmente es detectado en fase avanzada. El descubrimiento puede contribuir al diagnóstico precoz y facilitar el tratamiento

Investigadores del Centro de Estudios del Genoma Humano y Células Madre (CEGH-CEL) identificaron moléculas con potencial para ser usadas como biomarcadores de formas agresivas de meduloblastoma, un tipo de cáncer del Sistema Nervioso Central que ataca sobretodo a niños y adolescentes.

El estudio fue publicado en la revista Brain Research y tiene como primera autora a la estudiante de posgrado Carolini Kaid, becaria de la FAPESP. La investigación fue supervisada por el profesor Oswaldo Keith Okamoto, del Instituto de Biociencias de la Universidad de São Paulo (IB-USP) y realizada en el CEGH-CEL, un Centro de Investigación, Innovación y Difusión (CEPID) financiado por la FAPESP y coordinado por la profesora Mayana Zatz.

Se han detectado proteínas y microARNs (pequeños segmentos de ARN con función reguladora en el genoma) que pueden funcionar como biomarcadores, en líneas celulares de meduloblastoma agresivas cultivadas en laboratorio. Si realmente se encuentran circulando en la sangre o el líquido cefalorraquídeo, que rodea el encéfalo y la médula espinal, de pacientes con la enfermedad, podrían indicar la presencia de los tumores y ayudar en el diagnóstico temprano.

Los meduloblastomas a menudo se detectan solo cuando causan síntomas clínicos, como problemas del habla o de locomoción y, no es raro cuando ya se ha producido metástasis. El tratamiento es mediante cirugía, radioterapia y quimioterapia y puede dejar secuelas en el paciente.

La detección precoz de tumores mediante análisis de sangre o líquido cefalorraquídeo, por tanto, podría prevenir intervenciones más agresivas e incluso permitir un monitoreo de la enfermedad tras el tratamiento, ya que los tumores pueden volver a proliferar tras entrar en remisión. El cáncer de próstata, por ejemplo, libera una proteína que se puede detectar en un análisis de sangre, conocida como PSA (acrónimo de antígeno prostático específico por su sigla en inglés).

“Uno de los factores que contribuyen a la aplicación de este descubrimiento es que estas proteínas y microARN se transportan dentro de microvesículas, estructuras protegidas por una membrana. Esto aumenta la vida media de estas moléculas en la circulación y las chances de su detección. Los meduloblastomas liberan una gran cantidad de estas microvesículas, cuatro veces más que las células sanas y el doble que otros tumores primarios del Sistema Nervioso Central, como el gliobastoma ”, explica Okamoto, coordinador del estudio.

El meduloblastoma tiene la peculiaridad de poseer células tumorales que presentan características similares a las de las células madre neurales. Durante más de una década, el grupo ha estudiado estas "células madre tumorales", que hacen que la enfermedad sea más agresiva y difícil de tratar.

Uno de las señales de la presencia de estas células en los tumores es la detección de la proteína OCT4, como demuestra una investigación previa del grupo (leer más en: agencia.fapesp.br/21884/ y agencia.fapesp.br/31634/).

Experimentos

Los investigadores seleccionaron muestras de células tumorales de las cuatro cepas de meduloblastoma que expresan la proteína OCT4A y aislaron las microvesículas liberadas por ellas. Usando herramientas de análisis proteómico y transcriptómico, verificaron qué proteínas y microARN estaban presentes en las microvesículas.

A continuación, se seleccionaron todas las moléculas comunes a las cuatro cepas. De la lista resultante, se excluyeron las que ya estaban incluidas en las bases de datos como moléculas que circulan en la sangre y el líquido cefalorraquídeo no asociadas a tumores, pero producidas por células sanas y otras no cancerosas.

Al final, quedaron 14 proteínas, de las cuales cinco nunca se habían reportado antes en microvesículas de células tumorales. Entre los microARN, tres son inéditos en meduloblastoma.

“La idea es que los tumores se puedan detectar precozmente, de modo que las intervenciones se puedan realizar antes y de forma más suave. Esto evitaría las secuelas en estos pacientes, que en su mayoría son niños y que pierden calidad e incluso vida productiva. Es una situación delicada que, si se puede evitar, proporcionaría un gran beneficio”, dice Okamoto.

Los investigadores buscan alianzas con centros de referencia en la enfermedad, con el fin de realizar una validación clínica de los resultados, obtenidos hasta ahora en cultivo celular. La idea es recolectar sangre y/o líquido cefalorraquídeo de pacientes diagnosticados y comprobar si los posibles biomarcadores están efectivamente circulando en los líquidos corporales y si hay una oscilación en el nivel de las moléculas durante la evolución de la enfermedad.

“La validación clínica es necesaria para que posteriormente podamos aprobar con los organismos competentes una nueva prueba, que podría ser realizada de forma rutinaria por cualquier laboratorio clínico”, dice Okamoto.

El artículo “Perfilado de proteoma y microARNoma de microvesículas derivadas de líneas celulares de meduloblastoma con propiedades de tallo revela biomarcadores de mal pronóstico” (doi: 10.1016/j.brainres.2020.146646), de Carolini Kaid, Amanda Assoni, Marina Marçola, Patricia Semedo-Kuriki, Raul Hernandes Bortolin, Valdemir Melechco Carvalho y Oswaldo Keith Okamoto, puede leerse en: www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0006899320300020 

Agencia FAPESP ( Brasil )
Traducción Programa INFOSALUD