La Fundación apoyó más de 40 mil proyectos de investigación vinculados a uno o más ODS, dijo Marco Antonio Zago
Agencia FAPESP (Brasil)
FAPESP participó del 8° Foro Multiactor de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) para los Objetivos de Desarrollo Sostenible, convocado por el presidente del Consejo Económico y Social de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Lachezara Stoeva. El evento se realizó entre el 3 y 5 de Mayo ppdo. en la sede de la ONU, en Nueva York, Estados Unidos.
El encuentro tuvo como tema central “Ciencia, Tecnología e Innovación para acelerar la recuperación del COVID-19 y la plena implementación de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible en todos los niveles”. El objetivo fue recabar información sobre el impacto de la ciencia, la tecnología y la innovación en el logro de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que integran la Agenda 2030, con el fin de apoyar el Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible, a realizarse entre los días 10 y 19 de julio.
Marco Antonio Zago, presidente de la FAPESP, participó como disertante en la sesión que trató, el 4 de mayo, sobre cooperación y financiamiento para la investigación global para alcanzar los ODS. El debate reunió a representantes de agencias de financiación de investigación y desarrollo (I+D) públicas y privadas para discutir las mejores prácticas y nuevas ideas para construir colaboraciones y fortalecer asociaciones.
“El logro de los objetivos de desarrollo sostenible depende de la acción sinérgica de tres pilares: la decisión y acción del gobierno, el compromiso de la sociedad y el aporte del conocimiento, la ciencia y la tecnología a la resolución de problemas técnicos y la creación de nuevas soluciones”, afirmó.
Zago señaló que la FAPESP ya ha apoyado más de 40.000 proyectos y becas de investigación vinculados a uno o más ODS. “En ese sentido, la ciencia es una herramienta para todos los 17 ODS”. Y, en línea con la presidenta del Global Research Council (GRC), Katja Becker, quien también participó en la reunión, agregó: “La ciencia en sí debería ser un ODS, porque está distribuida de manera muy desigual alrededor del mundo y porque el acceso a la ciencia es decisivo para el bienestar humano y animal, para la protección del medio ambiente y la preservación del planeta”.
También enfatizó que la colaboración internacional es fundamental. “De hecho, debemos reconocer la complejidad de una realidad que más que nunca está definida por fenómenos globales: la pandemia, las guerras, la crisis energética y alimentaria mundial, el cambio climático, las migraciones a gran escala. Ningún país, ni los sistemas científicos nacionales o regionales son capaces de definir su propio futuro por sí solos o de forma independiente”, dijo. “Por lo tanto, la cooperación internacional y un fuerte énfasis en la ciencia ayudarán a avanzar en los ODS”.
La sesión tuvo como panelistas, además de Becker, quien también preside la German Research Foundation (DFG), en Alemania, Ana Cristina Amoroso das Neves, jefa de la Oficina de Gobernanza de Internet, en Portugal, y presidenta de la Comisión de Ciencia y Tecnología. para el Desarrollo de la ONU; Kazuhito Hashimoto, presidente de la Agencia de Ciencia y Tecnología de Japón (JST); y Fulufhelo Nelwamondo, director general de la Fundación Nacional de Investigación (NRF), de Sudáfrica. Junto a Zago, los oradores fueron Charlotte Watts, consultora científica y directora de Investigación y Evidencia en la Oficina de Desarrollo y Commonwealth Extranjero del Reino Unido (FCDO), Reino Unido; y Kendra Sharp, jefa de la Oficina de Ciencia e Ingeniería Internacional de la Fundación Nacional de Ciencias (NSF), Estados Unidos. Los debates fueron moderados por Cherry Ann Murray, profesora de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) y expresidenta de la American Physical Society.
La presentación completa del presidente de la FAPESP se puede ver en el siguiente video:
Fortalecimiento de la investigación básica
Zago también estuvo presente en una reunión paralela al STI Forum promovido por el GRC y la DFG el 3 de mayo en Nueva York, que reunió a directores de agencias financiadoras de todo el mundo en un debate sobre estrategias para fortalecer la investigación básica para el cumplimiento de los ODS.
Alcanzar las metas del desarrollo sostenible, dijo Zago, depende del conocimiento, la planificación y el razonamiento lógico, además de la decisión política de los gobiernos y el compromiso de la sociedad civil. “Esto significa que la ciencia, la tecnología y la innovación deben jugar un papel activo en la búsqueda de nuevas soluciones y la implementación de las existentes. Por lo tanto, la participación de la comunidad científica, incluidas las agencias de financiación de la investigación, es fundamental”.
Un punto de partida para reforzar el papel de las instituciones de investigación y educación superior en este desafío es identificar y mapear las iniciativas actuales y su articulación con los ODS. “Eso lo hicimos en la FAPESP y nos complace ver cómo nuestros investigadores están contribuyendo a encontrar nuevas soluciones que permitan alcanzar estos objetivos. Construimos una página de referencia https://ods.fapesp.br/ e indexamos más de 40 mil ayudas y becas otorgadas por la Fundación –alrededor del 15% del total– para uno o más ODS”, dijo.
La FAPESP, ejemplificó, apoyó 3.900 proyectos relacionados con el ODS 6 – “Agua potable y saneamiento” – y 3.800 proyectos en el ámbito del ODS 13 – “Acción contra el cambio climático global”.
“En relación con el ODS 13, nuestra agencia apoya cinco centros de investigación de largo plazo, cuatro de ellos en alianza con empresas”, subrayó, citando al Centro de Investigación e Innovación en Gases de Efecto Invernadero (RCGI) y al Centro de Innovación en Nuevas Energías (CINE), ambos en asociación con Shell; el Centro de Investigación en Genómica Aplicada al Cambio Climático (GCCRC), con Embrapa; el Centro de Innovación en Producción de Energía (EPIC), con Equinor; y el nuevo CEPID Centro de Investigación de Carbono en Agricultura Tropical (CCARBON).
Recordó asimismo que Brasil es un país que tiene una de las matrices energéticas más limpias del mundo, con 48% de energía renovable (siendo que la media mundial es de 14%), en gran parte por la contribución del etanol de caña de azúcar, con participación activa de FAPESP por medio de su Programa BIOEN. En consecuencia, Brasil, con más de 200 millones de habitantes, ocupa el 12° lugar en el mundo en términos de huella de CO2: sus emisiones representan menos del 2% de las generadas por los diez países que más emiten.