En un avance significativo en el campo de la biotecnología industrial, científicos de Brasil y Europa han logrado desarrollar una melaza sintética completamente conocida y reproducible que puede ser utilizada en diversos procesos industriales. La melaza, un subproducto de la producción de azúcar crudo, se utiliza comúnmente en industrias como la producción de etanol para combustibles. Sin embargo, las composiciones variables y desconocidas de la melaza natural han planteado desafíos en la investigación científica y las aplicaciones industriales.
Los investigadores, financiados por la FAPESP, buscaron crear una fórmula de levadura que imitara de cerca la levadura industrial utilizada en el procesamiento de la melaza. A través de su estudio, desarrollaron una melaza sintética estandarizada que puede ser utilizada como medio de cultivo para microorganismos en laboratorios de todo el mundo. Esto permite una comparación más fácil de los resultados y el estudio de inhibidores de crecimiento específicos o componentes nutricionales.
La metodología empleada consistió en combinar datos de la literatura científica con investigaciones anteriores para crear una melaza sintética con una composición completamente definida. Los componentes fueron analizados en grupos nutricionales separados, y se realizaron ajustes para garantizar un comportamiento de la levadura similar al observado en la melaza real. El estudio también reveló que el medio de cultivo de levadura comúnmente utilizado, YPS, no proporciona una comparación fisiológica precisa.
Los resultados de este estudio ofrecen ventajas significativas tanto para el uso industrial como para la investigación científica. La preparación de la melaza sintética ahora puede ajustarse según requisitos específicos, lo que permite a los investigadores desarrollar nuevos bioprocesos basados en la melaza de caña de azúcar, una materia prima crucial en la biotecnología industrial.
Este avance se espera que allane el camino para futuros avances en el uso de la melaza en diversas industrias. El equipo de investigación estuvo compuesto por científicos de instituciones brasileñas como la Universidad de São Paulo y la Universidad Estatal de Campinas, así como investigadores europeos de la Universidad Técnica de Dinamarca y la startup alemana Nosh.bio GmbH.
En resumen, el desarrollo de melaza sintética totalmente conocida es un cambio de juego en el campo de la biotecnología industrial, permitiendo una investigación más precisa y facilitando la innovación en bioprocesos.