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El Periódico de Tlaxcala (México) online

Crean en São Paulo un centro de investigaciones para el control biológico de plagas de la caña de azúcar

Publicado em 06 maio 2020

Por Maria Fernanda Ziegler | Agência FAPESP

La Fundación de Apoyo a la Investigación Científica del Estado de São Paulo (FAPESP) y la empresa São Martinho –una de las mayores compañías del sector azúcar y alcohol de Brasil– seleccionaron a la Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), con sede en la localidad de Jaboticabal, en Brasil, como sede del nuevo Centro de Investigaciones en Ingeniería (CPE) orientado hacia el control de plagas y enfermedades que afectan a las plantaciones de caña de azúcar.

Con una inversión prevista de 8 millones de reales durante cinco años, el Centro de Investigaciones en Ingeniería de Fitosanidad en la Caña de Azúcar tiene el objetivo de desarrollar estrategias contra las plagas y las enfermedades de la caña mediante el control biológico y conductual. En ambas técnicas se utilizan hongos, bacterias y feromonas (sustancias que atraen plagas), por ejemplo, para proteger los cultivos y eliminar o disminuir el uso de plaguicidas.

El CPE de Fitosanidad en la Caña de Azúcar también actuará en el área de biotecnología y resistencia de la especie, enfocándose fundamentalmente en los cruzamientos convencionales para el mejoramiento de cultivares.

Las inversiones se concretarán en el marco del Programa de Centros de Investigaciones en Ingeniería (CPE, en portugués). La FAPESP y São Martinho aportarán 4 millones de reales cada una en recursos destinados al nuevo centro de investigaciones. La contrapartida económica de la universidad se concretará bajo la forma de salarios de los investigadores y del personal de apoyo, infraestructura e instalaciones. El programa tiene una duración de cinco años prorrogables por otros cinco.

“Confiamos en que la interacción entre la industria y la universidad generará buenos resultados para la economía y la sociedad. São Martinho tiene en la innovación uno de sus principales pilares de desarrollo. Tenemos una gran expectativa depositada en este proyecto, dado su potencial para la creación de un nuevo ecosistema de innovación en Brasil”, dice Walter Maccheroni, gestor de Innovación de São Martinho.

Con más de 300 mil hectáreas de área de zafra y una capacidad aproximada de molienda de 24 millones de toneladas de caña de azúcar, São Martinho es una de las mayores compañías del sector en Brasil.

“Nuestro objetivo con este nuevo centro consiste en comprender todo el aspecto biológico, ecológico y epidemiológico de las plagas y las enfermedades, a los efectos de avanzar en métodos de control que apunten a la innovación. Y todo esto en un sector que ya privilegia el control biológico como principal herramienta de control”, dice Odair Aparecido Fernandes, docente de la Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias de la Unesp de Jaboticabal e investigador responsable del nuevo CPE.

São Martinho definió como objetos de investigación a la enfermedad conocida como síndrome del marchitamiento de la caña de azúcar, el picudo de la caña de azúcar (Sphenophorus levis) y la oruga Hyponeuma taltula.

Aparte de los tres problemas comunes en los cultivos de caña de azúcar en todo Brasil, también se hizo referencia en carácter prioritario al control de la mosca del establo (Stomoxys calcitrans). Aun cuando no se trata de una plaga de los cultivos de caña, las larvas de esta especie de mosca se desarrollan en la paja del cañamelar cuando se lo irriga con vinaza. Con su proliferación, termina atacando al ganado en pasturas vecinas y les genera así perdidas a los ganaderos, sobre todo en el oeste del estado de São Paulo, en Mato Grosso do Sul y en Goiás.

Fernandes destaca que las cuatro plagas o enfermedades que se estudiarán en el nuevo centro han venido recuperando relevancia durante los últimos años debido a su relación con técnicas ambientales más avanzadas de cultivo que no implican la quema de la paja.

“Desde el punto de vista ambiental resulta sumamente importante no quemar la paja que recubre el suelo. El avance del sistema de cultivo y de zafra de la caña de azúcar fue esencial desde el punto de vista ambiental, pero los efectos colaterales son el resurgimiento de esas plagas y enfermedades. El gran objetivo de este centro consiste en innovar en el control biológico para no tener que recurrir a herramientas antiguas”, dice Fernandes.

El CPE contará con un equipo de 31 investigadores formado por el grupo del campus de la Unesp de Jaboticabal y socios de diferentes instituciones, tales como el Instituto Agronómico de Campinas (IAC), la Agencia Paulista de Tecnología (APTA), la Cooperativa Agroindustrial (Coplana), la Universidad Federal de São Carlos (UFSCar), la Fundação Educacional de Ituveraba y la Universidade de Franca.

“Procuramos juntar a entomólogos, citopatólogos e investigadores ligados a la educación y a la transferencia de tecnología. Además del desarrollo científico, será fundamental transferirle conocimiento al sector productivo y a las escuelas”, dice Fernandes.