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ElChaco.info (Bolívia)

Ciencia: Aplican una técnica sencilla para combatir la enfermedad más común del maracuyá

Publicado em 03 setembro 2019

El virus del mosaico del chícharo (CABMV, por sus siglas en inglés), la enfermedad que más afecta a los productores de maracuyá en Brasil, puede combatirse mediante la aplicación de una técnica relativamente sencilla.

Un estudio publicado en la revista Plant Pathology demostró que la erradicación sistemática de las plantas con síntomas de la enfermedad preserva el cultivo en general, manteniéndolo productivo al menos durante 25 meses.

Actualmente, a causa del CABMV, los productores suelen renovar las plantaciones de pasionarias anualmente, en lo que constituye un procedimiento oneroso. De acuerdo con los autores del trabajo, el factor económico es crítico para este cultivo, que normalmente está a cargo de pequeños agricultores.

El virus del mosaico del chícharo existe en todos los estados de Brasil y obstaculiza el desarrollo de las plantas. Puede causar el endurecimiento de los frutos, con lo cual se tornan inapropiados para su consumo. Actualmente, la erradicación de las plantas enfermas se concreta tan solo cuando se detecta el problema durante los primeros estadios de vida de la pasionaria. Los autores de la investigación proponen mantener esta práctica a lo largo de todo el desarrollo de la planta.

Este trabajo, que contó con financiación de la FAPESP – Fundación de Apoyo a la Investigación Científica del Estado de São Paulo y de la Coordinación de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes, un organismo ligado al gobierno federal de Brasil), estuvo a cargo de investigadores brasileños vinculados a la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de São Paulo – Esalq-USP, a la Universidad Federal de São Carlos – UFSCar (en su campus de la localidad de Araras), a la Universidad Estadual del Sudoeste de Bahía – UESB, y a la Unidad del Semiárido de la estatal Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria – Embrapa, aparte del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Argentina.

“Es una técnica que se aplica en los cultivos de papayos en [el estado de] Espírito Santo, desde la década de 1980. Al cabo de varios experimentos, se arribó a la conclusión de que era la mejor forma de convivir con el virus del mosaico del papayo [PRSV-P, por sus siglas en inglés]”, dijo Jorge Alberto Marques Rezende, docente de la Esalq-USP y coordinador del estudio, que comenzó en 2010.

Al igual como ocurre con los papayos, las plantas de pasionaria enfermas sirven como fuente del virus, que es transportado en la saliva del pulgón y, en pocos meses, se propaga por toda la plantación. Como el insecto no coloniza a las plantas, tan solo pasa por ellas, el uso de insecticidas no resulta eficiente para el control.

“El insecticida afecta al sistema nervioso del pulgón, pero tarda horas para matarlo. Cuando es afectado, el insecto es estimulado a alimentarse con más plantas y entonces propaga el virus. Por ende, en lugar de controlar la enfermedad, el insecticida ayuda a diseminarla”, dijo David Marques de Almeida Spadotti, primer autor del artículo, realizado como parte de su pasantía de posdoctoral en la Esalq-USP.

(Fuente: AGENCIA FAPESP/DICYT)