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Sputnik Mundo (Rússia)

Choque de potencias: la carrera por la vacuna del coronavirus

Publicado em 19 março 2020

Decenas de grupos de investigación y farmacéuticas de todo el mundo están trabajando en desarrollar antivirales eficaces contra la enfermedad. Sin embargo, según los expertos es bastante improbable que la vacuna llegue antes de 2021.

Y es que, más allá de su desarrollo, para poder comercializar un remedio contra el coronavirus, primero hay que probarlo en seres humanos para comprobar que actúa contra el virus y, además, no provoca efectos secundarios en los pacientes. Después, se tendrían que crear los mecanismos necesarios para poder llevar a cabo una producción masiva para cubrir la demanda, que podría ser millonaria. Así mismo lo afirmó Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.

"Las vacunas que hay en marcha están en sus primeras fases, algunas son prometedoras, pero tienen que ser eficaces y seguras, y tener capacidad de producción suficiente para las necesidades globales, así que será un periodo largo", comentó Simón.

Y es que el desarrollo de una vacuna puede llegar a durar hasta una década y eso que en el caso del SARS-Cov-2 hay un camino hecho gracias a la investigación de virus de la misma familia como la MERS y el SARS. A pesar de todo, ya hay países que han dado pasos hacia un posible remedio contra el coronavirus.

China

El gigante asiático es uno de los que más han avanzado en la carrera hacia una cura. La madrugada del martes 17 de marzo, el Ministerio de Defensa chino anunció que su primer prototipo de vacuna contra el coronavirus ya está listo para realizar ensayos clínicos.

Desarrollada por la empresa CanSino Biologics en colaboración con la Academia Militar de Ciencias Médicas, el equipo científico ya está buscando voluntarios para probar el resultado de su investigación. Los candidatos deben estar sanos, con edades comprendidas entre los 18 y los 60 años y no haber sido contagiado por el coronavirus.

El prototipo es una vacuna de un solo pinchazo que solo contiene ciertos antígenos específicos sin patógenos, por lo que se presume que es más segura que las creadas mediante técnicas tradicionales. Sin embargo, aún está por ver sí los ensayos con seres humanos son exitosos. Incluso sí lo fueran, la vacuna no estaría lista para su comercialización hasta dentro de un mínimo de un año.

El proyecto de CanSino Biologics es el que lleva la delantera en China, pero existen otros ocho más que están buscando un tratamiento. Más de 1.000 científicos agrupados en nueve equipos de investigación que utilizan distintas técnicas para dar con una solución, como vacunas inactivadas, de vector viral o genéticas. Entre estos, el Centro Chino para el Control y Prevención de Enfermedades, la Universidad Tongji de Shanghái y la empresa Sterminala están desarrollando una vacuna de ARN mensajero, método con el cual se copia el código genético del virus en lugar de transmitir una versión atenuada del propio virus. De momento, esta última está siendo testada en animales, aunque se espera que a mediados de abril ya se pueda probar en personas.

Estados Unidos

El país norteamericano, al igual que China, también anunció que ya tiene una vacuna experimental lista. Creada por la compañía biotecnológica Moderna y financiada por el Instituto Nacional de Salud estadounidense, se trata de un remedio de ARN mensajero que desde el 16 de marzo se está testando con seres humanos sanos, a los que ya les ha dado la primera inyección. La segunda será en 28 días con el objetivo de observar la seguridad de diferentes dosis. Esta es la primera vacuna basada en la tecnología de ARN mensajero que es aprobada para su uso en humanos.

Precisamente, el inicio de las pruebas de Moderna fueron un día antes que China anunciará las de CanSino Biologis. Ambos países están inmersos una competición por quién logra de desarrollar una cura efectiva. Es más, el presidente de Estados Undidos, Donald Trump, en una reunión con los directores de las principales farmacéuticas del país, pidió tener una vacuna lista para antes de las presidenciales, a lo que le contestaron que era imposible. Mismamente, el prototipo de Moderna, aunque funcionara, no estaría listo para ser comercializado hasta dentro de un año y medio.

Además de este proyecto, otras empresas como Inovio, Novarax, Greffex o Gilead estarían trabajando en posibles remedios contra la enfermedad que ya afecta a casi 10.000 estadounidenses.

Europa

"En otoño podría ser posible tener una vacuna para el coronavirus", dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, en la noche del 17 de marzo tras la cumbre virtual de líderes europeos.

Es más, la organización envió una aportación de 80 millones de euros al laboratorio alemán CureVac. Empresa que podría estar a unos meses de tener una respuesta al coronavirus, la cual habría intentado comprar Estados Unidos según informaciones del diario Die Welt. CureVac afirmó que esto era falso y que está dispuesta a seguir desarrollando su trabajo en Europa.

En España, el Gobierno inyectó 30 millones de euros a los laboratorios para acelerar las tareas de investigación en el virus. De estos, 25 millones son para el Instituto de Salud Carlos III y 4,45 millones para el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. De este último depende el Centro Nacional de Biotecnología, donde se estudian los mecanismos de patogénesis del SARS-CoV-2 con el propósito de eliminar de su genoma los genes responsables de la virulencia para obtener derivados atenuados, que son candidatos a vacuna.

Otros países

Aunque la carrera por la vacuna se centra en Estados Unidos y China, seguidos por la Unión Europea, también cuenta con más participantes.

Un ejemplo es Rusia, país en el que ya habrían empezado a hacer pruebas en animales para evaluar la eficacia y seguridad de la decena de vacunas experimentales creadas en el Centro Estatal de Investigación en Virología y Biotecnología Vektor, situado en la ciudad de Novosibirsk. Según declaró su responsable, Ilnaz Immatdinov, a la cadena Rossia 1, "en junio podrían presentar los dos tipos que mejores resultados hubiesen dado".

Al otro del Atlántico, en Brasil, un equipo científico de la Universidad de Sao Paulo desarrolla una vacuna mediante un método distinto a los empleados en la industria farmacéutica. Y es que están desarrollando una cara a partir de partículas artificiales semejantes al coronavirus. "La vacuna que nosotros proponemos parece la corteza de un virus, tiene la parte externa de un virus, pero no tiene ácido nucleico dentro, que es lo que le permite multiplicarse", indicó a la Agencia Efe Jorge Kalil, director del proyecto.

"Podemos hacer que en la superficie de esa partícula haya pedazos de proteína del coronavirus para que el sistema inmunológico lo perciba como si fuera el virus, dé una respuesta fuerte y sea capaz de producir anticuerpos contra esa parte del coronavirus que queremos atacar", completó el investigador brasileño.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud ha organizado un ensayo a nivel global para determinar cuáles son las terapias que mejor funcionan contra el virus. Permitirá conocer que medicamentos están funcionando mejor en el tratamiento de infectados y realizar un análisis global. Un proyecto al que, de momento, se han unido laboratorios de España, Argentina, Bahrein, Canadá, Francia, Irán, Noruega, Sudáfrica, Suiza y Tailandia.

The spirit of solidarity must be at the centre of our efforts to defeat #COVID19. We know that many countries face escalating epidemics & are feeling overwhelmed. We hear you. We know the tremendous difficulties you face & the enormous burden you’re under.https://t.co/MS4hFiS9uL

— Tedros Adhanom Ghebreyesus (@DrTedros) March 18, 2020