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SciDev.Net (América Latina e o Caribe)

Cambio climático afectaría cultivo de maíz en Brasil

Publicado em 12 abril 2019

Por Rodrigo de Oliveira Andrade

Los cambios de temperatura y de patrones de lluvias afectarían drásticamente la productividad del maíz para fines del siglo en el noreste de Brasil, una de las regiones más vulnerables del país debido a sus altas tasas de pobreza y su poca capacidad de adaptación a los efectos esperados del cambio climático.

Un estudio que será publicado en mayo en la revista Agricultural Water Management llegó a esa conclusión tras simular los impactos potenciales del cambio climático en la producción del maíz en esa región brasileña bajo dos posibles escenarios desarrollados por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés).

En el más optimista, las emisiones de gases invernadero dejarían de crecer en la década de 2040 y la temperatura en Brasil podría variar entre 0,3º y 1,7ºC hasta 2100. En el más pesimista, las emisiones continuarían creciendo hasta fines del siglo y la temperatura promedio en el país en 2100 sería alrededor de 3°- 6°C más alta que la actual.

Las proyecciones realizadas por los investigadores sugieren que el cambio climático afectaría los rendimientos del maíz en ambos escenarios, resultando en una reducción de por lo menos 30 por ciento en la productividad del grano en el noreste de Brasil.

En esa región viven más de 50 millones de personas, aproximadamente 26 por ciento en localidades semiáridas, donde la carencia de agua es constante. La región también es una de las más atrasadas de Brasil en términos de indicadores sociales vinculados a la pobreza.

El maíz es uno de los granos de mayor producción en el noreste del país y alimento básico de la población local y los animales. Su crecimiento depende esencialmente de las lluvias dado que los pequeños agricultores tienen escaso acceso a recursos tecnológicos.

“Verificamos que en el peor escenario las pérdidas del cultivo podrían llegar a más del 60 por ciento para 2070”, señala a SciDev.Net Minella Martins, ingeniera agrícola del Centro Nacional de Monitoreo y Alerta Temprana de Desastres Naturales de Brasil y autora principal del estudio.

Ella añade, no obstante, que aún se está a tiempo de mitigar esta situación si se trabaja para alargar el ciclo de cultivo del maíz y usar riego durante los periodos más secos.

“Considerando la expansión de las áreas irrigadas hasta 2030, nuestras simulaciones indican que las pérdidas se mantendrán en por lo menos el 20 por ciento en caso de los cultivares irrigados con ciclos de cultivo más largos en todos los escenarios, excepto en el más pesimista”, remarca Martins.

“La irrigación y el desarrollo de nuevos cultivares de maíz será esencial para mantener la productividad en escenarios adversos de cambio climático”, enfatiza.

Según las simulaciones, los rendimientos de maíz más afectados estarían en el sur del noreste brasileño. Los cultivos en esas regiones dependen de las lluvias, pero diversos estudios[i] han destacado que esas regiones ya enfrentan una intensificación de la duración y frecuencia de sequías severas.

Martins explica que los rendimientos agrícolas en esa región representan una fuente significativa de ingresos, especialmente para la agricultura familiar, que es responsable del 82,6 por ciento de los empleos en el área rural y 50 por ciento del valor de la producción comercializada.

La investigadora recuerda que entre 2012 y 2013 la sequía en el noreste redujo la productividad de cultivos básicos como maíz, frejoles, algodón, yuca y arroz, y obligó a las autoridades a gastar aproximadamente US$5 mil millones en medidas de emergencia para cubrir las pérdidas de los pequeños agricultores.

Dado que probablemente el riego será esencial para mantener los niveles de productividad del maíz en el noreste, Paulo Cesar Sentelhas, ingeniero agrícola del Colegio de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de São Paulo, indica que es importante evaluar las demandas futuras de otros usos de agua en el noreste, como las relacionadas con el consumo humano y animal y la energía hidroeléctrica.

También concuerda con la autora en que otra estrategia factible para mitigar los efectos del calentamiento global en los cultivos sería invertir en crear nuevas variedades de maíz genéticamente resistentes al estrés ambiental.

Sin embargo, explica que “las proyecciones de los modelos climáticos están destinadas a generar futuros escenarios plausibles para facilitar la exploración de las estrategias de manejo de cultivos, por lo que no deben emplearse como una predicción determinista del clima futuro”.

El estudio publicado en Agricultural Water Management fue apoyado por FAPESP, donante de SciDev.Net.

Referencias

REFERENCIAS

[i] http://www.scielo.br/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0001-37652018000501973&lng=en&tlng=en

https://rmets.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/joc.5225

Enlace al resumen del estudio en Agricultural Water Management

De un vistazo

  • Productividad de maíz disminuiría entre 30 y 60 por ciento en noreste de Brasil hasta fin de siglo
  • La región es una de las más pobres del país y el maíz es básico en su dieta humana y animal
  • Sin embargo, la ciencia podría aportar medidas de mitigación

[SÃO PAULO]