Anualmente, los brasileños vierten 1,3 millones de toneladas de residuos de plásticos al océano.
Un estudio publicado este jueves por la ONG Oceana , mostró que Brasil es el país de Latinoamérica que más contamina el océano con residuos plásticos, posicionándose como el octavo lugar a nivel global.
Anualmente, los brasileños vierten 1,3 millones de toneladas de residuos de plásticos al océano: esto representa a 1,3 millones de autos pequeños y representa un 8% de la contaminación global.
De acuerdo con la Revista Marina, los plásticos constituyen entre el 60% y el 80% del total de basura que hay en el mar. Aproximadamente hay hasta 50 trillones de fragmentos de plásticos flotando en los océanos, recibiendo nuestros mares más de nueve millones de toneladas al año y a lo menos 200 kilos de ese material cada segundo.
También, el documento aseguró que los microplásticos ya forman parte de la dieta de los seres humanos, ya que se encontró este material en los estómagos de 9 de las 10 especies de pescado más consumidas a nivel global, lo que representa un riesgo para la salud pública.
En el caso de Brasil, la investigación identificó plástico en los estómagos de más de 200 especies marinas. Además, el 98 % de los peces amazónicos analizados también reflejó plástico o microplástico en sus intestinos y branquias.
«No tienen ninguna legislación»
La organización ambiental, también señaló que pese a que el país latinoamericano es uno de los principales culpables del plástico que hay en los océanos del mundo, «no tienen ninguna legislación» que regule la producción de este material tan peligroso y dañino para el ecosistema.
Ante esto, Oceana recomendó al Gobierno de Brasil, dirigido por Luiz Inácio Lula da Silva, de acelerar la aprobación de un proyecto de ley que establece un manejo de plásticos orientado a la economía circular y también a «invertir en investigación y desarrollo para promover alternativas al plástico con materiales reutilizables o compostables» en los distintos sistemas productivos.
«Es fundamental comprender que el plástico que contamina nuestros mares llega allí debido a un modelo de producción y eliminación que necesita ser reemplazado urgentemente», afirmó el oceanólogo y director general de la ONG, Ademilson Zamboni.
Finalizó. «La industria no puede seguir negando su responsabilidad» y que es un deber del poder público «liderar una transición».