Brasil ha marcado un hito en la ciencia médica de la región tras lograr el nacimiento del primer cerdo clonado de Latinoamérica con fines de producción de órganos para humanos. El avance, desarrollado por investigadores de la Universidad de São Paulo, abre la puerta a futuros trasplantes entre especies, conocidos como xenotrasplantes.
Un proyecto científico de largo plazo.
El cerdo clonado nació en un laboratorio ubicado en Piracicaba, en el estado de São Paulo, tras casi seis años de investigación iniciada en 2019. El objetivo principal del proyecto es permitir que Brasil desarrolle su propia tecnología para la producción de órganos, evitando depender de importaciones en el futuro.
De acuerdo con los investigadores, este avance representa un paso clave dentro de un proceso complejo que busca hacer viable el uso de órganos animales en humanos.
Ingeniería genética para evitar el rechazo.
Para lograrlo, los científicos realizaron modificaciones genéticas en los cerdos: desactivaron tres genes responsables del rechazo inmunológico e incorporaron siete genes humanos en las células del animal. Esto permite que los órganos sean más compatibles con el cuerpo humano.
Posteriormente, los embriones fueron implantados en hembras de linajes híbridos, logrando el nacimiento de un ejemplar sano que abre la puerta a futuras investigaciones en este campo.
Órganos clave para el sistema de salud.
El proyecto contempla el uso de órganos como riñones, corazón, córneas y piel, los cuales representan cerca del 94% de la demanda de trasplantes en el sistema público de salud brasileño.
Los científicos estiman que, a los siete meses, los cerdos modificados alcanzarán el tamaño adecuado para que sus órganos puedan ser utilizados en humanos adultos.
Un avance con impacto global.
Aunque aún no existe autorización para realizar trasplantes entre especies de forma generalizada, países como Estados Unidos y China ya han realizado pruebas experimentales con resultados parciales. Algunos pacientes han sobrevivido semanas o meses tras recibir órganos animales.
Retos científicos y éticos pendientes.
A pesar del avance, los expertos advierten que el uso clínico de estos órganos todavía enfrenta desafíos importantes, como garantizar su durabilidad y seguridad en humanos. Además, el desarrollo de los xenotrasplantes continúa generando debates éticos y regulatorios a nivel internacional.
Con este logro, Brasil se suma a la carrera científica global por encontrar soluciones a la escasez de órganos, en un escenario donde miles de pacientes siguen en lista de espera.