Notícia

El Día (Argentina) online

Brasil apuesta a la ciencia y la tecnología acorde con su economía

Publicado em 14 outubro 2011

Por AFP

BRASILIA, Brasil.-Brasil tiene universidades de punta que comienzan a aparecer en los ranking mundiales, pero busca un avance firme en innovación tecnológica que lo ponga en línea con el tamaño de su economía y con otros grandes emergentes como China e India.

"El papel internacional de Brasil en las próximas décadas dependerá mucho de sus avances en la innovación tecnológica, ya que todos sus competidores están invirtiendo mucho en esa área, incluidos los grandes países emergentes como China e India", dijo a la AFP Julio Gomes de Almeida, economista del Instituto de Estudios para el Desarrollo Industrial (IEDI).

"Brasil necesita de mucha tecnología para competir mejor" en el mercado internacional, afirmó el analista.

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ha convertido la innovación tecnológica en una prioridad.

El gobierno acaba de lanzar un programa de incentivos a la industria nacional muy centrado en la tecnología; ha anunciado escuelas técnicas y 75.000 becas de estudios en las mejores universidades del mundo y ha dejado claro que la transferencia tecnológica será condición en cualquier acuerdo internacional.

La Universidad de Sao Paulo (USP, pública) fue la única latinoamericana en integrar este año el ranking de 200 mejores universidades del mundo divulgado por el Times Higher Education, en el puesto 178. Otro ranking de las mejores 200 universidades latinoamericanas mostró el amplio dominio brasileño, con la USP a la cabeza.

Brasil se destaca en áreas punta de la investigación como bioenergía, petróleo y aeronáutica, y tiene grandes ambiciones, como construir su primer submarino nuclear. Su empresa estatal de investigación agropecuaria revolucionó la agricultura tropical del hoy gigantesco exportador de alimentos.

Con 190 millones de habitantes, Brasil tiene la escala y el crecimiento económico para avanzar en la modernización tecnológica, pero convive con lagunas y déficits históricos, destacan especialistas.

Una sorpresa que dejó el crecimiento económico de los últimos años ha sido la falta mano de obra calificada.

"Hoy Brasil forma más doctores que España, y un número similar a Francia e Inglaterra", pero también produce menos artículos científicos, aunque "tiene una tasa de crecimiento mayor que lo va aproximando" a estos países en términos de publicaciones, explicó a la AFP Carlos Henrique de Brito, director científico de la Fundación de Fomento a la Investigación del Estado de Sao Paulo (FAPESP).

Brasil se dotó de una infraestructura del conocimiento, con universidades e institutos de investigación capacitados, pero falta el puente con las empresas.

"La cultura de la innovación de nuestras industrias es muy baja. Las dos entidades que registran más patentes en Brasil son (la petrolera) Petrobras y la Universidad de Campinas (Unicamp), ambos públicos", dijo a la AFP Edgar de Decca, coordinador general de la UNICAMP, la segunda universidad brasileña.

"El gobierno tiene razón en invertir en innovación y en educación superior, pero no tendrá éxito si no se ocupa de la educación primaria y secundaria. En el ranking de la Unesco sobre educación básica estamos en el número 88, por debajo de todos nuestros vecinos, y somos la séptima economía del mundo", advirtió el senador Cristovam Buarque.

Buarque dijo a la AFP que las buenas universidades públicas, como la USP y la UNICAMP, no están en línea con la educación preuniversitaria, en la que Brasil invierte sólo 3% del PIB. Según el senador, para ponerse al día, Brasil tendría que duplicar esa inversión durante 20 años.

Los recientes anuncios del gobierno en estas áreas, aunque parezcan grandes en palabras, aún son considerados tímidos por el sector.

"Vemos una respuesta contradictoria del gobierno, que aplicó un recorte de 20% en la financiación para la investigación", afirmó el director de la FAPESP.

En la industria, más acostumbrada a comprar la tecnología que a crearla, "el incentivo fiscal para la innovación todavía es bajo", evaluó Gomes de Almeida.