Incendios, sequías severas y tormentas de viento reducen la diversidad de la vegetación en la selva amazónica de Brasil, aunque las áreas degradadas mantienen una alta capacidad de regeneración, señala un estudio divulgado por la estatal Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de Sao Paulo (FAPESP, siglas en portugués).
La investigación, publicada el pasado 20 de abril en la revista científica "Proceedings of the National Academy of Sciences" y liderada por científicos brasileños, muestra que las especies más vulnerables son sustituidas por otras más resistentes, lo que conduce a la formación de bosques más homogéneos, sin evidencias de proceso de degradación, como sugería parte de la literatura científica.
El estudio advierte, sin embargo, que las áreas recuperadas son más vulnerables a nuevos disturbios y a eventos extremos cada vez más frecuentes, agravados por el cambio climático y la deforestación, lo que afecta servicios ecosistémicos clave como la regulación del agua y la captura de carbono.
XINHUA